La Academia y las facultades de Lenguas extranjeras podrían hacer aportes significativos, por ahora escasos. Lo anterior se debe a que en Colombia el siglo pasado, en general, no hubo Traductores con suficiente dominio de lenguas extranjeras; en los colegios en los años 50-60 se enseñaban latín, inglés, francés, y a veces griego, con la característica, que eran pocos los profesores que verdaderamente dominaban lenguas extranjeras o clásicas, con algunas excepciones, como los curas y algunos miembros de la burguesía, que habían estudiado en Europa o en los Estados Unidos de América.
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